Todos los años, durante el invierno, aumenta la posibilidad de contraer alguna enfermedad respiratoria aguda (Resfrío, Enfermedad Tipo Influenza, Gripe o Bronquiolitis). La mayoría de los casos no son graves y evolucionan favorablemente en pocos días. Pero en niños pequeños y adultos de más de 65 años estas enfermedades pueden complicarse.
Las enfermedades respiratorias agudas se contagian por contacto directo con el virus. Cuando una persona enferma tose o estornuda elimina gotas microscópicas de saliva que contienen el virus. El contagio se produce cuando las personas enfermas no toman las precauciones necesarias y tosen o estornudan cerca de otra persona o sobre los objetos cotidianos que luego tocamos con nuestras manos.
La gripe nueva, A (H1N1) es una enfermedad respiratoria provocada por un virus. Los síntomas son iguales a los de la gripe estacional. Para sospechar que una persona tiene esta gripe es necesario que haya estado en un área con casos diagnosticados y tenga alguno de los siguientes síntomas: fiebre superior a 38º de inicio repentino acompañada de: tos, congestión nasal, dolor de garganta, dolor de cabeza y/o dolores musculares. Para confirmar que esa persona padece gripe porcina y no otra enfermedad respiratoria, debe concurrir al médico.
Las medidas que podemos tomar para prevenir el contagio de esta gripe y las otras enfermedades respiratorias son:
Si respetamos las medidas de higiene básicas podemos reducir las vías de contagio. Las medidas de prevención son fáciles de implementar y sirven para cuidarnos y cuidar a los que nos rodean
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