Ya que el azúcar es el principal alimento de las bacterias que lastiman nuestros dientes y encías, disminuir su consumo ayuda a disminuir las caries.
No solo disminuir su consumo en cuanto a cantidad de azúcar, sino también a la frecuencia. Modificar los hábitos de ingerir azúcar con el mate, caramelos, gaseosas y jugos entre otros, ayuda a prevenir las caries. Por cada comida con azúcar que ingerimos deberíamos instantáneamente cepillarnos los dientes porque cuanto más tiempo esté la azúcar en contacto con el diente más tiempo le damos a las bacterias para que formen ácidos. Después de comer hay más saliva en la boca, la saliva es protectora de los dientes, por eso de ingerir azúcar este es el momento oportuno, y nunca jamás luego del cepillado nocturno. El cepillado nocturno es el más importante ya que durante el sueño disminuye la cantidad de saliva en la boca, y los dientes y encías están desprotegidos.
El flúor hace los dientes más fuertes y resistentes al ataque ácido de las bacterias, el flúor se consigue en el té, pescados, etc. pero principalmente, indicado por el odontólogo en buches, pastas dentífricas o mediante topicaciones realizadas por el profesional.
