No sirve de nada cepillarse 10 veces al día si uno lo hace mal. La técnica correcta se realiza con un cepillo pequeño y suave, ya que el objetivo no es desgastar el diente o lastimar la encía, sino barrer esos restos de comida, llenos de bacterias, que forman la placa. Tenemos que imaginarnos el diente como un cubo y hay que barrer y limpiar todas sus caras.
Podemos empezar por las caras de afuera, tomamos 2 ó 3 dientes, colocamos el cepillo siempre inclinado a 45º de manera que las cerdas suaves, se introduzcan levemente entre la encía y el diente y con movimientos de adelante-atrás contamos hasta 10, luego pasamos a las 2 o 3 caras que le siguen, contamos hasta 10 y así seguimos hasta completar todas las caras que miran hacia fuera.

Luego pasamos a las caras que muerden (oclusales), acá no hay que angular el cepillo; tomamos 2 o 3 dientes y con movimientos de adelante-atrás limpiamos esas caras contando hasta 10 para asegurarnos que nada de placa quedó pegada al diente.

Luego pasamos a las caras de adentro, esas que todos olvidamos, acá aparece nuevamente la encía por lo tanto se inclina el cepillo 45º y haciendo movimientos de adelante-atrás, tomando 2 o 3 dientes, según el tamaño del cepillo, contamos hasta 10 y pasamos a las caras que restan. Para cepillar las caras de atrás de los dientes de adelante se para el cepillo, lo mismo para las caras de atrás de los dientes anteriores de abajo.

Como dijimos si el diente fuera un cubo, con el cepillo solo podemos limpiar 3 caras de los dientes, entre diente y diente, el cepillado no llega, por lo tanto el uso del hilo dental es indispensable y la técnica es muy sencilla.
Se enrolla 45 cm. aproximadamente, alrededor del dedo medio, luego se presiona entre los dedos pulgares o índices, manteniéndolo estirado y usando dichos dedos, se guía el hilo entre diente y diente, tenga presente que los dientes no están pegados, sino que contactan en un punto, en esa zona puede encontrar cierta resistencia, pero deslizándolo suavemente se pasa fácilmente. Se introduce cuidadosamente el hilo alrededor del diente y con un movimiento de zig-zag, como si lustrara esa cara del diente, desliza el hilo dental de arriba hacia abajo y de adelante hacia atrás sobre la superficie del diente y también ligeramente debajo de la encía. Así sobre todas las caras entre diente y diente. Si le faltan dientes y el espacio es muy grande puede usar una gasa del mismo modo como si fuera el hilo. Recuerde: diente que no se limpia, termina con caries o con las encías enfermas, eso no solo genera dolor y perdida de los dientes, también genera mal aliento.

Otras formas de prevenir las caries y la gingivitis es reducir el consumo de azúcar y utilizar sustancias que protejan el diente como el flúor.