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TOXICOLOGÍA

ANIMALES DE INTERÉS MÉDICO DE LA REPUBLICA ARGENTINA:
Ofidios: clasificación de dentaduras

Material elaborado por el Dr. Adolfo Rafael de Roodt, del Área Inv. y Des. / Serpentrio INPB/ANLIS, Instituto Nacional de Producción de Biológicos, Administración de laboratorios e institutos de salud “Dr. Carlos G. Malbrán”, Ministerio de Salud, Secretaría de Políticas, Regulación e Institutos.

Una de las posibles formas de clasificar a las serpientes es por las características de sus dentaduras. La presencia de dientes iguales de similar tamaño (dentadura isodonte) o de dientes modificados por la presencia de surcos o conductos y de un tamaño mayor (dentadura anisodonte o heterodonte) se relacionan con la capacidad que tienen muchos de estos animales de inocular veneno (que es una secreción salival modificada). Estas modificaciones les permiten a los ofidios venenosos perforar el tegumento de los animales que le sirven de alimento o el de los agresores, e inocularles veneno, con mayor o menor eficiencia, dependiendo del tipo de dentadura. A conjunto de dientes inoculadores de veneno (también llamados “presas”), los músculos, huesos y tendones involucrados en el acto de la inoculación de veneno, junto con la glándula productora de veneno y su conducto, se los denomina “Aparato Venenoso”. Básicamente se pueden mencionar cuatro tipos de dentaduras: aglifa (sin dientes inoculadores), opistoglifa (con dientes inoculadores con surco en la parte posterior de la boca) ambos presentes en la Argentina en ofidios que no representan peligrosidad, y las dentaduras proteroglifas (diente inoculador con conducto abierto al exterior en la parte anterior de la boca) y solenoglifas (diente con conducto completo y móvil en la parte anterior de la boca) ambos presentes en los ofidios de mayor importancia sanitaria, cuya mordedura puede comprometer la vida.

Dentición aglifa (boas y culebras)

Dientes macizos y pequeños, del mismo tamaño (isodonte u homodonte). Estos son lisos sin poseer ningún tipo de surco o canal. Forman dos hileras en los maxilares superiores y una hilera en los inferiores, que le permiten fijar a la presa. La poseen las boas y la mayoría de las culebras.
Figura 1: Esquema de dientes isodontes de una dentadura aglifa: a- corte longitudinal; b- corte transversal.
Figura 2: Boca de una Eunectes notaeous (booideo llamado “curidyú”).
Figura 3: Foto por microscopía electrónica de un diente aglifo.subir
dentición aglifa

Dentición solenoglifa  (víboras: yarará y cascabel)

Los dientes inoculadores de veneno son huecos (no poseen solución de continuidad hacia el exterior) (Figuras 1 y 4) y están fijados a un hueso maxilar móvil (a diferencia de las otras dentaduras venenosas). En descanso estos dientes están en posición horizontal y recubiertos por un pliegue de mucosa. Al morder, el animal rota el hueso maxilar y proyecta los dientes hacia delante (Figuras 2 y 3) haciendo mucho mas eficiente el ataque, ya que no necesita fijar los maxilares (“morder”) para inocular el veneno, por lo que lo hacen como  una aguja hipodérmica. De ahí que comúnmente se hable de “picadura” de víbora, aunque esta no tenga pico. Es la dentadura que poseen las víboras.
Figura 1: a) corte longitudinal; b) corte transversal.
Figuras 2 y 3: apertura bucal y “ordeño” de um ejemplar de Bothrops alternatus.
Figura 4: Foto por microscopía electrónica de un diente aglifo.subir
dentadura solenoglifa

Dentición opistoglifa (culebras) (opisto: atrás, gliphos: diente)

Los animales poseen además de los dientes comunes a todas las serpientes (macizos y pequeños), unos dientes inoculadores de veneno "o presas" (mal llamados "colmillos") ubicados en la parte posterior de la boca (Figuras1, 2 y 3).Estos dientes están fijados al maxilar y poseen un surco (“dientes acanalados”) mediante el cual puede fluir fluye el veneno al atrapar el ofidio a su presa (Figuras 2 y 4). Las únicas serpientes que poseen estas dentaduras son las culebras (Colúbridos). La inoculación del veneno no es muy eficiente ya que el animal pierde gran parte de éste (que “va afuera” de la presa) en la mordedura y el animal debe abrir mucho la boca para morder e inocular veneno.
Figura 2: a- corte longitudinal; b- corte transversal.subir
dentadura opistoglifa

Dentición proteroglifa (corales) (pro: adelante)

Los dientes inoculadores son más largos que los demás, se encuentran en la parte anterior de la boca (Figura 1: a- corte longitudinal; b- corte transversal),  están fijos al maxilar superior, son huecos pero con un surco  que les confiere solución de continuidad al exterior (“tubulares”) (Figuras 1 y 5). El veneno es inoculado por medio de los mismos de una forma muchísimo más eficiente que en el caso de los opistoglifos, aunque también hay pérdida de veneno por el surco que posee el diente. Estos animales necesitan morder muy bien a la presa para que penetre bien el veneno. Para eso muerden varias veces o quedan “prendidas en el lugar de mordedura, a fin de asegurar la inoculación de veneno.  Es la dentadura que poseen los Elápidos.
Figura 2: Micrurus sp. (“coral”),
Figura 3: Dendroaspis sp. (“mamba”), Figura 4: Naja sp. (“cobra”).subir
dentadura proteroglifa
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